Advertencias tan claras de la Biblia en cuanto al poder y odio del príncipe de las
tiniebla en contra de la persona de Dios, de la Biblia y de los cristianos.
¿Por qué, si ya hemos sido redimidos con la sangre de Jesucristo y hechos hijos
de Dios, la Biblia nos ordena ponernos todos los días una armadura espiritual?
¿Por qué, sí como muchos cristianos todavía suponen, el Por muchos años los
cristianos hemos vivido ciegos ante las diablo ya no puede hacernos nada, la
Biblia nos manda a estar en guardia en contra de sus ataques?
Ahora bien, ¿hasta qué condición pueden los poderes de las tinieblas afectar
nuestra vida física, emocional y espiritual?
No creo que un cristiano pueda ser poseído por el diablo, pues este término
implica pertenencia y los cristianos ya hemos sido comprados por la sangre de
Jesucristo, por lo que le pertenecemos a Él, pero la Biblia es muy clara en cuanto a
los daños físicos, mentales y espirituales, y más… ¡si permanecemos en
ignorancia!
Dios en su infinita misericordia, está proveyendo a su Iglesia armas y
conocimientos más amplios en cuanto a la guerra espiritual que se está librando
en el preámbulo de la segunda venida de su hijo Jesucristo.
La Biblia dice que el diablo sabe que le queda poco tiempo, Apocalipsis 12:12; y
nosotros, como la Iglesia del Señor, debemos estar mejor preparados para esta
última embestida de los poderes del mal.
El ministerio del Señor Jesucristo se caracterizó principalmente por tres áreas de
acción:
1) predicó el evangelio;
2) sanó a los enfermos; y
3) echó fuera demonios.
La Biblia dice que la Iglesia es la continuación de este poderoso ministerio y que
mayores obras haríamos en su Nombre. Juan 14:12. Mi hermana Tere, autora de
este libro, realizó una obra tremenda en su trabajo como Directora de la Clínica de
Liberación de Vida Nueva para el Mundo y en cuanto a sus investigaciones
profundas sobre demonología.
Ciertamente este libro será de muchísima bendición para todos aquellos cristianos
que quieran verse involucrados en la guerra espiritual y anhelen estar mejor
equipados al seguir a su capitán y Señor Jesucristo, quién, al enviar al Espíritu
Santo, nos dejó todo el poder que necesitaríamos para ser más que vencedores.
Dr. Armando Alducin.

